
Hace ya unos 6 años que la conectividad inalámbrica tomo bríos acelerados en cuanto a su desarrollo masivo y no se diga en cuanto a su adopción. Hoy es evidente que las redes inalámbricas han llegado a las casas y a lugares que antes no se hubiera pensado como hoteles, carreteras, aeropuertos e incluso en el interior de algunos aviones.
Es claro que la tecnología inalámbrica es muy útil y el mayor beneficio es la movilidad de los usuarios de tal manera que puedan estar consultando Internet o el correo electronico desde una computadora con la cual se utilizan otras herramientas de trabajo (software) que en una pda o dispositivo móvil con funcionalidades de teléfono celular no se tienen.
Sin embargo, el avance de la tecnología inalámbrica hoy atiende la conectividad a Internet pero a una escala mayor, es decir, con la tecnología actual inalámbrica o WiFi por sus siglas en ingles el beneficio es para aquellos que tienen acceso a este recurso ya sea con una computadora portátil o con una pda equipada con wifi, pero cuando se trata de conectar instituciones o personas que no tienen acceso a un medio de conectividad en su entorno por estar en lugares muy apartados o bien porque simplemente los servicios de conectividad a Internet como celular, adsl o cable son escasos, las cosas se complican y la brecha digital se hace mas grande.
Para ello, la tecnología wimax llego para precisamente permitir la conectividad inalámbrica de banda ancha (alta velocidad) a esos sitios que carecen de medios que permitan a la gente y a las organizaciones a conectarse a Internet y en consecuencia a los servicios que con ello se ofrecen.
Es evidente que la tecnología wimax no llega de la nada. Para ello se requiere que “alguien” ponga la infraestructura para poder conectar a todos.
Ese alguien tiene que ser una empresa privada, el gobierno o bien una combinación. Sin embargo, es importante mencionar que la tecnología es de vanguardia y que las empresas privadas apenas están pensando como hacer las cosas.
Es evidente que la tecnología wimax no llega de la nada. Para ello se requiere que “alguien” ponga la infraestructura para poder conectar a todos.
Ese alguien tiene que ser una empresa privada, el gobierno o bien una combinación. Sin embargo, es importante mencionar que la tecnología es de vanguardia y que las empresas privadas apenas están pensando como hacer las cosas.